{"id":735,"date":"2014-10-06T12:15:50","date_gmt":"2014-10-06T10:15:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.adfinca.net\/es\/?p=735"},"modified":"2014-10-06T12:15:50","modified_gmt":"2014-10-06T10:15:50","slug":"queso-con-tornillo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.adfinca.net\/es\/queso-con-tornillo\/","title":{"rendered":"Queso con tornillo"},"content":{"rendered":"<p>\u00a1C\u00f3mo hemos cambiado! \u00a1Qu\u00e9 diferente es la sociedad ahora! Para bien en algunas cosas, para no tan bien en otras. Permitidme que os cuente una experiencia personal de hace muchos, muchos a\u00f1os\u2026<\/p>\n<p>A la familia de mis abuelos paternos la llamaban Los Ratones. \u00bfPor qu\u00e9? Porque les encantaba el queso. En su casa se com\u00eda casi a diario. Por aquel entonces \u2014era de cuando yo iba a E.G.B.\u2014, no exist\u00edan supermercados ni la variedad de quesos que se encuentran hoy con facilidad. Estaban los manchegos de oveja, los de Cabrales, el de vaca de toda la vida\u2026 a lo sumo se distingu\u00edan entre curados y tiernos. Salvo en casa de mis abuelos, que encargaba en la tienda de ultramarinos del pueblo, Casa Chopin \u2014no por el compositor, sino como diminutivo de chopo, el mote del tendero\u2014, una remesa de Emmental, Camembert, Gruy\u00e8re, Maasdam\u2026 era un peque\u00f1o lujo y casi una excentricidad. <\/p>\n<p>Verano. A la hora de la cena nos arremolin\u00e1bamos todos en torno a la mesa: abuelos, padres y nietos apretujados para dar cuenta de unas sopas de ajo, codorniz al horno y una tabla de quesos. Al cortar una loncha de Emmental el cuchillo de mi abuelo se fren\u00f3 en su arom\u00e1tico deslizar por el queso suizo con algo que son\u00f3 demasiado s\u00f3lido. Nos miramos como si hubi\u00e9ramos descubierto la figurita del Rosc\u00f3n de Reyes. Mi abuelo empez\u00f3 a diseccionar el queso como un cirujano, con la precisi\u00f3n de un bistur\u00ed extrajo el objeto. La expectaci\u00f3n se vino abajo en cuanto apareci\u00f3 entre sus dedos un tornillo. Nos quedamos mudos. Se trataba de un tornillo de rosca de unos diez cent\u00edmetros, de cabeza hexagonal. Sin duda, un tornillo industrial.<\/p>\n<p>Rompimos a re\u00edr, una explosi\u00f3n de carcajadas que liber\u00f3 a la cena del cansancio del d\u00eda. Mi abuela retir\u00f3 el tornillo para lavarlo y mi abuelo continu\u00f3 cortando y repartiendo el queso. Nadie puso pegas a la higiene del Emmental ni a su sabor. <\/p>\n<p>Hoy me puedo imaginar la situaci\u00f3n muy diferente. Quiz\u00e1 no en mi familia, porque la conozco, pero en otra cualquiera. Poco tardar\u00eda el pater familias en llamar a Consumidores o, mejor todav\u00eda, a Tele 5 para proclamar a los cuatro vientos su indignaci\u00f3n. Se sent\u00eda estafado \u2014hab\u00eda comprado la cu\u00f1a al peso\u2014, estaba decidido a poner una denuncia, afirmar\u00eda sentir retortijones producidos por una intoxicaci\u00f3n l\u00e1cteo-met\u00e1lica, intentar\u00eda sacar de la empresa quesera unos millones y no tener que trabajar m\u00e1s.<\/p>\n<p>Mi abuelo nos educ\u00f3 de otra manera y en esa ocasi\u00f3n aprend\u00ed algo muy importante. Lo que hizo mi abuelo al d\u00eda siguiente fue escribir una carta a Suiza, a la f\u00e1brica desde la que mandaban el queso a Casa Chopin. En su carta, siempre educada y correcta, le explicaba lo sucedido al director \u2014cuyo nombre ignoraba y al que llam\u00f3 Herr Direktor; no exist\u00eda Google para guglear aquel dato\u2014 y con sentido del humor le suger\u00eda que sondease al personal por si alguno hab\u00eda perdido un tornillo o, peor a\u00fan, se hubiera desprendido de una de sus m\u00e1quinas, lo cual ser\u00eda dram\u00e1tico pues podr\u00eda suceder que la producci\u00f3n de ese queso tan rico se viera interrumpida. Le adjuntaba el tornillo en cuesti\u00f3n y le felicitaba con toda sinceridad por crear aquel manjar culinario.<\/p>\n<p>Unas semanas despu\u00e9s \u2014la velocidad no era una enfermedad de nuestro tiempo por entonces\u2014 lleg\u00f3 un paquete enorme a casa de mi abuelo. El matasellos se hab\u00eda estampado en Berna, pero lo que delataba su contenido era el olor. El paquete tuvieron que introducirlo en la casa entre el cartero y mi abuelo, de grande que era. Ni los Reyes Magos le podr\u00edan haber tra\u00eddo un regalo mejor al padre de mi padre. Un surtido colosal de quesos suizos, arom\u00e1ticos, cremosos, agujereados, sin agujeros\u2026 A mi abuelo la intensidad del aroma le hizo salt\u00e1rsele las l\u00e1grimas, eso me dijo, y tuve que leerle yo la carta del Herr Direktor, que s\u00ed ten\u00eda nombre y era Johann Luzern. En el mismo tono respetuoso y humor\u00edstico de mi abuelo le agradec\u00eda haberle remitido aquel tornillo que llevaban buscando hac\u00eda semanas y les tra\u00eda de cabeza. En agradecimiento le remit\u00eda una peque\u00f1a selecci\u00f3n de quesos, confiando en que fueran de su agrado y en seguir contando con \u00e9l como consumidor satisfecho y feliz. La calidad de nuestros quesos siempre procura estar a la altura de clientes como usted, conclu\u00eda.<\/p>\n<p>No recuerdo cu\u00e1nto tardamos en dar cuenta del descomunal env\u00edo, ni lo comentada que fue la an\u00e9cdota. Se me qued\u00f3 grabado, eso s\u00ed, el ejemplo y la lecci\u00f3n que nos dio mi abuelo. Que las buenas palabras y una sonrisa consiguen m\u00e1s que los gru\u00f1idos y las amenazas. Es m\u00e1s f\u00e1cil cazar moscas con miel que con vinagre. He procurado recordar este modelo de comportamiento toda mi vida porque estoy convencido de que el respeto, la buena educaci\u00f3n y un halago sincero producen un mejor efecto en todo el mundo. La convivencia ser\u00eda m\u00e1s armoniosa y agradable, los d\u00edas m\u00e1s luminosos y tendr\u00edamos el esp\u00edritu sereno y en buena disposici\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a1C\u00f3mo hemos cambiado! \u00a1Qu\u00e9 diferente es la sociedad ahora! Para bien en algunas cosas, para no tan bien en otras. Permitidme que os cuente una experiencia personal de hace muchos, muchos a\u00f1os\u2026 A la familia de mis abuelos paternos la llamaban Los Ratones. \u00bfPor qu\u00e9? Porque les encantaba el queso. 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